martes, 13 de septiembre de 2011
Olvidar...no es fácil, porque para olvidar, primero tienes que darte cuenta de que es lo que ha pasado, y tu mente SE NIEGA A ACEPTARLO.Vives en una especie de limbo, en donde EL PASADO SIGUE REINANDO, sometiendo a un presente que quiere emerger, pero no encuentra espacio. Y entre pasado y presente, hay océanos de lágrimas.QUIERES ODIARLO & NO PUEDES. ¿Cómo odiarlo si le entregaste tu vida y tus ilusiones? Quieres justificarlo pero sabes que no existe la justificación.Y te empequeñeces, y abres el armario para vestirte y cualquier ropa te da igual y acabas poniéndote lo que jamás te hubieras puesto en otra ocasión.Y sales a la calle, y ya no miras tu imagen en los escaparates. Lo único que quieres es QUE PASE EL TIEMPO. Que SE BORRE TODO DE TU MEMORIA. Que te puedas echar a dormir y su imagen no aparezca.{Pero llega un día, en el que empiezas a reaccionar, y eres capaz de coger un libro y de salir a pasear con algún amigo, de escuchar música sin ponerte a llorar, y cada vez menos, aparece su imagen, y cuando te das cuenta de ese hecho, comienzas asonreír.Y tu vida se va normalizando poco a poco, y te atreves cada vez, con más actividades, hasta que llega el día en que abres el armario y no coges lo primero que ves, sino que te vas probando una y otra cosa para ver con cual estás más atractivo, y cuando te miras en el espejo, sonríes porque te das cuenta de que ha vuelto a nacer la mujer.No aquella que hicieron sufrir, sino la nueva mujer, que volverá a pisar fuerte.}